martes, 15 de noviembre de 2011

> Collage pre-electoral

Escuchaba hoy en la radio el enfrentamiento entre Roca, defendiéndose, y el fiscal, atacando. Sin embargo, dada la vehemencia del primero, podría parecer lo contrario. Como de pasada, pecata minuta, Roca reconoció haber cobrado 1’2 millones de euros por asesorar a una inmobiliaria.

Hace unas semanas, el profesor de filosofía Fernando Savater decía en televisión que los dos mayores peligros de la democracia son la pobreza y la ignorancia.

Ayer el Gran Wyoming dijo en su programa de humor: “Son las diez y veinte. Para los televidentes de la ESO: cuando la aguja larga está casi abajo y la corta un poco pasadas las diez”.

En un anuncio electoral del PSOE se oye a una pija quejarse de lo difícil que le resulta elegir carrera, mientras que su amiga, persona normal, no tiene esos problemas porque no va a poder ser nada si gana el PP.

Evidencia: hay casi cinco millones de parados (algunos menos, por lo negro) y todos tenemos estómago y la inconveniente necesidad de llenarlo todos los días.

Con estos ingredientes, y teniendo en cuenta que nunca pasa nada, ¿de qué dan ganas?

viernes, 4 de noviembre de 2011

> ¿Hay aún esperanza?

Varios anunciantes han retirado sus publicidad de La Noria (Telecinco) por la entrevista a la madre de “El Cuco”. En realidad no la han retirado por eso, sino porque en Twitter varios (¿muchos?) se indignaron por estos patrocinios a dicho programa. También tiene razón Jordi González en su respuesta sobre los motivos.

Cuando esto sea la norma y no la noticia, le quitaré las interrogaciones al título de este comentario. Por no hablar de que la vieron dos millones de españoles.

La noticia:
http://www.elpais.com/articulo/gente/tv/Grandes/anunciantes/retiran/publicidad/noria/entrevista/madre/Cuco/elpepugen/20111103elpepuage_4/Tes

miércoles, 2 de noviembre de 2011

> Lo que está bien y lo conveniente

Papandreu, el primer ministro griego, quiere convocar un referéndum en su país para conocer si éste está dispuesto a asumir el precio del rescate. No sé la pregunta que imprimirán en las papeletas, y eso es importante, pero ¿están en condiciones de opinar? Sarkozy se ha apresurado a responder lo que hay que decir ante las cámaras: que sí, que es bueno y legítimo, pero ha añadido que los griegos no tienen otra salida si no quieren saltar al abismo, y esta vez solos.

Todos los políticos han tenido que escoger entre lo que está bien y lo conveniente. Recordemos a Felipe González y la OTAN, o a Aznar y la guerra de Irak. Más recientemente a Zapatero y su programa de ‘reformas’. Si fuéramos dioses del Olimpo no dudaríamos en escoger siempre lo que está bien, pero somos ¡ay! simples mortales, y al menos deberíamos pedirles a nuestros políticos que no en nuestro nombre pero sí con nuestro dinero se encarguen de hacer el trabajo sucio que conviene a nuestros estómagos por encima de nuestra moral: nos vamos a quejar igual.

No. El primer ministro griego no ha hecho bien anunciando un referéndum. Hoy le han llamado a capítulo Merkel y Sarkozy en Cannes. Ya es difícil que se mantenga en el cargo y no lo convoque, o puede dimitir y llevarse con él la promesa, o puede celebrarlo y mientras tanto jugar a la ruleta rusa. En cualquier caso no hay que desestimar que nunca pasa nada, y que si hay un superviviente en una balacera, siempre será un griego.

viernes, 21 de octubre de 2011

> Mala memoria, peor sangre

Tengo que reconocer mi ingenuidad, y reconocerla significa contrarrestarla. Sin embargo deberé esforzarme aún más para no sorprenderme en el futuro. Ayer veíamos la obscenidad innecesaria del cadáver de Gadafi fotografiado por un puñado de móviles ansiosos en busca de souvenir. No pongo en duda que fuera un desalmado, un ególatra o un hortera, pero esas imágenes, como otras muchas, no son noticia sino sucia mercancía para hocicarse en ella que alienta lo peor de nosotros.

Ahora todos los gobiernos se felicitan por la caída del dictador y estrechan las manos de los nuevos dirigentes. Hace apenas unos meses todos ellos estrechaban las manos llenas de billetes y de sangre de Gadafi. Las estrechó Sarkozy, Zapatero, el rey Juan Carlos y hasta Obama, y ninguno puso reparos ni se acordó de quién era Gadafi y lo que hacía en Libia o de los 270 muertos del atentado de Lockerbie. Ninguno le negó el saludo.

La petrolera ENI sube en bolsa, las constructoras firman contratos millonarios y los vendedores de armas susurran al oído de los nuevos jefes la importancia de asegurar sus conquistas. La memoria no vale de mucho frente al interés, salvo para hacerse mala sangre.

miércoles, 12 de octubre de 2011

> 20N

Para los que ya tenemos una edad como para no compartir piso, el 20 de noviembre (20N en neolengua) sólo nos recordaba la muerte de Francisco Franco. Hoy, cuando los que mandan son cada vez más jóvenes y se jubilan a los cuarenta, nadie ha hecho el chiste fácil de unir en la misma frase las próximas elecciones generales y el fin del dictador, lo que es de agradecer.

Cualquier elección en una psicomaquia hercúlea, aunque de poco esfuerzo. Llevándolo a un terreno personal, siempre me pregunto a quién votar. Como uno de mis defectos es la ductilidad, veo ventajas en todos los partidos, pero el principal inconveniente es que ninguno me gusta ni me mueve desde la contemplación a la más mínima ilusión.

Para los que me siguen, no creo que haya nada que añadir a lo ya dicho del PSOE y del PP. ¿UPyD? No me puedo fiar de un partido hecho a la imagen de Rosa Díez hasta el punto de hacer del rosa su color corporativo. ¿IU? Para eso hace falta tener ilusión. Si fuera catalán votaría CiU, y no porque esté de acuerdo con su ideario, sino porque tienen las ideas claras y no tienen miedo: cuando todos los perros son iguales, vale más el collar.

Pero qué le vamos a hacer: no soy catalán, sino uno de esos andaluces que llevan las generaciones de hambre pegadas a los huesos con sabor a ajo y que apenas se le entiende cuando habla.

jueves, 6 de octubre de 2011

> Diseño


Puede que haya una razón que se me escape, pero sabiendo como sabemos que no hay que atribuir la mayoría de los males a la maldad sino a la estupidez humana, la costumbre de colocar los bancos públicos de espaldas a la circulación es un error. Quizá es que yo tenga manías de gángster, pero me inquieta no saber quién entra por una puerta de restaurante a la que doy la espalda o no ver venir un coche que se sale de la carretera y se dirige a atropellarme.

Las personas, desde luego, comparten mis temores y son reacias a sentarse en estos bancos salvo que estén muy cansadas o tengan una urgencia (atarse los cordones, reponerse de una taquicardia).

¿Costaba tanto, era tan peligroso, situarlos de cara a la carretera? Tengo ya los años como para recordar cuando se disponían así, y la gente se sentaba a ver pasar los coches y las personas de paseo. Los muchachos comíamos pipas. Hoy apenas verían paseantes, pero sí muchos más coches que antaño; con estos bancos sólo verán ya una pared de roca o la televisión en su casa. Lo mismo da.

sábado, 1 de octubre de 2011

> Viajar en ‘business’

Durante mucho tiempo compartí el asiento de mis viajes en avión con un anuncio en la revista Iberia en el que un triunfador norteamericano aseguraba que “no se tiene lo que uno merece, sino lo que se negocia”. Siempre me cayó mal ese señor que decía estas cosas y que se mostraba en la foto recién duchado y con una sonrisa radiante. Me caía mal porque mi carácter es opuesto y mi avatar mucho más contenido.

Pasados los años, cuando ya no viajo en avión, creo que de obvio ese señor tan lustroso era un filósofo: no existe la justicia, ni en los tribunales ni más allá del dintel de nuestra casa (si me apuran, de nuestro hipotálamo). Así el cuadro, sólo queda desarrollar capacidades de convicción que persuadan a los demás y sazonarlo con una pizca de savoir faire si uno quiere además quedar bien y subir nota.

Los que no se adornan con estos méritos tienen más difícil hacer que la vida trabaje para uno. Pero todo es intentarlo.