Uno de los mitos que más gusta referir a los malagueños es el origen de la palabra ‘merdellón’, de amplio y justificado uso en la ciudad: ‘Esa tía es una merdellona’, ‘Ese edificio es el más merdellón de Málaga’ (difícil elección). Todos dirán con arrobamiento y casi poniendo los ojos en blanco que proviene del francés ‘merde de gens’. Contarán que los franceses destacados en estas tierras durante la invasión napoleónica hablaban despectivamente de los naturales de aquí (¿por qué?) con estas claras palabras. Las palabras gustaron (¿por qué?), se adaptaron un poco al habla local y se generó la historia que todos cuentan.
En este caso la realidad es más pobre que la ficción. Lo cierto es que no tiene nada que ver con el francés (me dicen que ‘merde de gens’ se entiende en francés pero suena sospechoso), sino con el italiano ‘merdellone’, que costaba menos adaptar (ay, el sur) y que hace referencia a un criado sucio y desastrado (de hecho, es la triste imagen de muchos viajeros románticos que nos visitaron). Este origen es el que acepta la Real Academia. ‘Si non è vero, è ben trovato’.
Aunque siempre nos quedarán los localismos ‘guarrito’ y ‘aliquindoi’. Salvo que venga otro tipo a desmontar el chiringuito (por la Ley de Costas).
viernes, 6 de marzo de 2009
jueves, 5 de marzo de 2009
> Invariantes
El arquitecto Fernando Chueca Goitia hablaba de invariantes para referirse a lo que confiere identidad, a lo definitorio, a lo particular de una expresión artística.
Leo en la prensa que la Guardia Civil (imagínense los tricornios y los mosquetones al hombro) ha encontrado 160.000 euros (imagínenselos en pequeños fajos de a diez) bajo el colchón (imagínenselo de borra y a rayas) del alcalde del pueblo malagueño de Alcaucín. Lo han acusado de corrupción urbanística, y a sus hijas de blanqueo de dinero. Él ha dicho que el dinero son los ahorros de toda una vida.
Quizá peque de injusto, pero me lo imagino arremangado y sudoroso, con un palillo en la boca, contando billetes tras la mesa de su despacho, y en la calle los vecinos hablando bien de él porque quien más y quien menos le debe una licencia de obra menor, una acometida de luz o un puesto durante la feria.
No sé si este señor es un chorizo o son los ahorros de toda una vida de privaciones, pero el caso es la viva imagen de la España de charanga y pandereta, del viva la virgen, del viva la muerte y del que inventen ellos.
Referencia: http://www.elpais.com/articulo/espana/Guardia/Civil/halla/160000/euros/debajo/colchon/alcalde/Alcaucin/elpepuesp/20090301elpepunac_6/Tes
Leo en la prensa que la Guardia Civil (imagínense los tricornios y los mosquetones al hombro) ha encontrado 160.000 euros (imagínenselos en pequeños fajos de a diez) bajo el colchón (imagínenselo de borra y a rayas) del alcalde del pueblo malagueño de Alcaucín. Lo han acusado de corrupción urbanística, y a sus hijas de blanqueo de dinero. Él ha dicho que el dinero son los ahorros de toda una vida.
Quizá peque de injusto, pero me lo imagino arremangado y sudoroso, con un palillo en la boca, contando billetes tras la mesa de su despacho, y en la calle los vecinos hablando bien de él porque quien más y quien menos le debe una licencia de obra menor, una acometida de luz o un puesto durante la feria.
No sé si este señor es un chorizo o son los ahorros de toda una vida de privaciones, pero el caso es la viva imagen de la España de charanga y pandereta, del viva la virgen, del viva la muerte y del que inventen ellos.
Referencia: http://www.elpais.com/articulo/espana/Guardia/Civil/halla/160000/euros/debajo/colchon/alcalde/Alcaucin/elpepuesp/20090301elpepunac_6/Tes
miércoles, 4 de marzo de 2009
<< Inciso 7: Leo en la prensa (“El Mundo”, 01/03/2009, suplemento de Andalucía, pág. 30) que en el ayuntamiento de Baena se hacían unos dinerillos con facturas falsas que luego gastaban en puticlubs de Marbella: “A mí me da cosa gastarme dinero mío… en estas cosas”, parece que ha dicho uno de los implicados.
Y luego dicen que la crisis espanta porque no parece tener fondo. >>
Y luego dicen que la crisis espanta porque no parece tener fondo. >>
<< Inciso 6: Leo en la prensa (“El Mundo”, 01/03/2009, suplemento de Andalucía, pág. 38) que en el municipio onubense de Aljaraque el ayuntamiento ha forzado a los alumnos de los cursos de FPO que se celebran en el lugar a asistir a la charla del consejero de empleo (me resisto a las mayúsculas) de la junta, Antonio Fernández. El castigo era ponerles una falta de asistencia a clase y ‘significarse’.
Hubo lleno hasta la bandera y el alcalde quedó estupendamente ante sus jefes. >>
Hubo lleno hasta la bandera y el alcalde quedó estupendamente ante sus jefes. >>
martes, 3 de marzo de 2009
> Las gorras
No lo he leído ni escuchado en ninguna parte, pero seguro que se ha descubierto en algún lugar del estrecho mundo que mantener la cabeza desprotegida de una cobertura de tela con visera produce los más crueles perjuicios a las personas.
Cada vez veo más individuos que pasan del salón de su casa al coche y de éste al centro comercial sin que un rayo de luz solar amenace su integridad, por lo que ponerse la gorra desde el desayuno no obedece a ninguna protección ambiental. Tampoco debe ser una prevención térmica, porque los hay calvos, sí, pero también de abundantes pelos. No debe ser parte de un uniforme, porque muchos van de zapatones desabrochados y pantalones a medio culo, lo que provocaría su expulsión inmediata de la más tolerante agrupación que exista.
Debe ser lo que decía al principio, que se ha descubierto simplemente que llevar la cabeza desprotegida es fatal para la salud. A mí se me ha debido pasar enterarme de este descubrimiento, porque otras opciones para estas personas, siendo tantas, no son como para considerarlas.
Cada vez veo más individuos que pasan del salón de su casa al coche y de éste al centro comercial sin que un rayo de luz solar amenace su integridad, por lo que ponerse la gorra desde el desayuno no obedece a ninguna protección ambiental. Tampoco debe ser una prevención térmica, porque los hay calvos, sí, pero también de abundantes pelos. No debe ser parte de un uniforme, porque muchos van de zapatones desabrochados y pantalones a medio culo, lo que provocaría su expulsión inmediata de la más tolerante agrupación que exista.
Debe ser lo que decía al principio, que se ha descubierto simplemente que llevar la cabeza desprotegida es fatal para la salud. A mí se me ha debido pasar enterarme de este descubrimiento, porque otras opciones para estas personas, siendo tantas, no son como para considerarlas.
domingo, 1 de marzo de 2009
> Emilio Gutiérrez
En los dos periódicos que he leído hoy, “El Mundo” y “El País”, he contado no menos de seis referencias a los ‘hechos’ protagonizados por Emilio Gutiérrez. Este señor, tras ver su casa destrozada por una bomba colocada en una sede socialista del municipio de Lazkao, cogió una maza, se fue a una “herrikotaberna” (bares de ambiente independentista) y se lió a mazazos contra el mobiliario hasta que llegó la policía. Ha sido puesto en libertad a la espera de juicio, pero se ha tenido que ir del pueblo por las amenazas recibidas del entorno de ETA.
Siempre me ha sorprendido que entre los miles de damnificados por los terroristas de ETA no haya habido más personas que al menos hayan intentado la justicia por su mano. Cuando el asesinato de Miguel Ángel Blanco hubo algunos apedreamientos e insultos, pero no recuerdo más. También nos preguntamos hoy cómo los miles, millones de judíos, conducidos a la muerte segura no se rebelaron contra sus verdugos. La respuesta es: los trenes rodando por prados nevados o las chimeneas de los campos de exterminio son sólo el final de una historia que empezó años antes con una pequeña humillación sin posibilidad de ser reparada, con un silencio.
Los artículos que he leído lamentan su recurso a la violencia, incluso su familia se exculpa, pero tras sus letras de molde late la simpatía, aunque sea contenida y timorata. Nadie se quiere destacar, nadie quiere ser el primero: todos dicen “no cites mi nombre, por favor”.
Los problemas de Emilio Gutiérrez no empezaron cuando una bomba de ETA destrozó su casa. Su drama (como el de Rushdie, como el de Saviano) empieza ahora porque está solo.
Siempre me ha sorprendido que entre los miles de damnificados por los terroristas de ETA no haya habido más personas que al menos hayan intentado la justicia por su mano. Cuando el asesinato de Miguel Ángel Blanco hubo algunos apedreamientos e insultos, pero no recuerdo más. También nos preguntamos hoy cómo los miles, millones de judíos, conducidos a la muerte segura no se rebelaron contra sus verdugos. La respuesta es: los trenes rodando por prados nevados o las chimeneas de los campos de exterminio son sólo el final de una historia que empezó años antes con una pequeña humillación sin posibilidad de ser reparada, con un silencio.
Los artículos que he leído lamentan su recurso a la violencia, incluso su familia se exculpa, pero tras sus letras de molde late la simpatía, aunque sea contenida y timorata. Nadie se quiere destacar, nadie quiere ser el primero: todos dicen “no cites mi nombre, por favor”.
Los problemas de Emilio Gutiérrez no empezaron cuando una bomba de ETA destrozó su casa. Su drama (como el de Rushdie, como el de Saviano) empieza ahora porque está solo.
> El principio de Hanlon
El señor Hanlon no ha aparecido en ninguna parte, ni siquiera firmando una pintada, pero lo que se le atribuye seguro que ya lo conocemos de una u otra forma: "Nunca le atribuya a la maldad lo que puede ser explicado por la estupidez".
Varios autores han escrito en los mismos términos, pero que yo sepa ninguno lo ha aplicado en beneficio propio, y bien empleado podría ser una fuente magnífica de descartes (con minúscula).
El ministro Bermejo podía haber sacado a relucir a Hanlon para explicar lo de su cacería con Garzón, pero se fue al término medio y dijo “inconveniente”. Soraya o Rosa Díez podían hacer lo propio para justificar sus posados íntimos en “El Mundo”, pero confiaron en el silencio y en el tiempo (al menos la primera, la segunda no sé si me leyó el dietario).
También lo podían haber utilizado los espías de Madrid, la ministra o el boticario. Pero todos sin excepción prefirieron quedar de malos en vez de estúpidos. Esto debe tener un significado y ser una revelación en estos tiempos de inflación de tontos.
Varios autores han escrito en los mismos términos, pero que yo sepa ninguno lo ha aplicado en beneficio propio, y bien empleado podría ser una fuente magnífica de descartes (con minúscula).
El ministro Bermejo podía haber sacado a relucir a Hanlon para explicar lo de su cacería con Garzón, pero se fue al término medio y dijo “inconveniente”. Soraya o Rosa Díez podían hacer lo propio para justificar sus posados íntimos en “El Mundo”, pero confiaron en el silencio y en el tiempo (al menos la primera, la segunda no sé si me leyó el dietario).
También lo podían haber utilizado los espías de Madrid, la ministra o el boticario. Pero todos sin excepción prefirieron quedar de malos en vez de estúpidos. Esto debe tener un significado y ser una revelación en estos tiempos de inflación de tontos.
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